Sus botas tronarán sobre las tablas de los escenarios como si fueran caballos salvajes que galopan por el corazón de las grandes ciudades estadounidenses. Sus boleadoras, machetes y lanzas cortarán el aire y les mostrarán a los habitantes de aquellas latitudes una porción del arte criollo argentino. El tucumano Nicolás Correa integra la compañía "Che, malambo" y en pocos días más iniciará una gira por Chicago, Nueva York y San Luis, en Estados Unidos.

Nicolás es un joven profesor de folclore de 24 años. Y este será el segundo viaje internacional que encarará con el mismo espectáculo. El año pasado estuvo dos meses en Francia. Y volvió encantado. Hoy, Nicolás despegará hacia Buenos Aires, donde ensayará durante una semana. Finalmente, el 5 de noviembre partirá hacia Estados Unidos.

"Che, malambo" es una compañía formada por el bailarín francés de danzas clásicas Gilles Brinas, que se enamoró de la música argentina y decidió recorrer el mundo con ella.

- ¿De qué se trata el show?

- Dura una hora con veinte minutos. Somos 14 varones los que bailamos. Hacemos una presentación de caballos salvajes de la pampa, es decir, simulamos el sonido del galope con las botas en el escenario. También mostramos el malambo del norte y el del sur; el primero se caracteriza por golpes más duros; el otro, por ser más suave. Después presentamos la fantasía de malambo: usamos lanzas, machetes y boleadoras. Por último, hacemos la fantasía de bombos: tocamos el bombo y realizamos distintas figuras en el escenario con ritmos de malambos. También cantamos chacareras y gatos.

- ¿Dónde van a actuar?

- Todas las presentaciones van a ser en teatros. Pero también recibimos invitaciones de los consulados argentinos en Chicago y en Nueva York. Lo bueno es que en cada presentación habrá productores que están interesados en nuestro arte. Si les gusta, es posible que nos contraten y eso nos va a permitir volver el año que viene con una gira mucho más larga. 


- ¿Qué te dejó el viaje a Francia del año pasado?

- En 60 días hicimos 35 presentaciones y todas fueron en teatros. La gente se ponía como loca. No podía creer lo que hacíamos con los pies. Allá tienen mucho respeto por lo que uno hace, por el talento de cada persona. Yo me sentí valorado. Te da ganas de seguir trabajando; allá, los artistas pueden vivir de lo que hacen. En Argentina no. En Europa se le da mucha importancia al arte y a la cultura.

- ¿Qué esperás de este viaje?

- Estados Unidos es un país muy difícil para entrar con una propuesta artística. Son muy pocos los espectáculos de otros países que llegan y tiene éxito. Nuestra idea es lograr que nos conozcan y poder regresar más adelante con una gira más extensa.